P. Mario Marques: «Cuidemos las dos vidas, madre e hijo; los más débiles y frágiles también tienen derechos»

El P. Mario Marques también participó de la convocatoria nacional que tuvo su réplica también en la ciudad de Charata. El párroco local expresó su mensaje para esta jornada, previa a la fiesta de la Anunciación o de Nsta. Sra. de la Encarnación que se conmemora cada 25 de marzo,  exactamente 9 meses antes de la fiesta de Navidad, «El Nacimiento».

El misionero redentorista, recordó que hace un tiempo contó en un medio local que su madre recibió presiones para que abortara pero «ella eligió la vida», fue de esa manera como empezó a pronunciar su mensaje y rescatando lo valioso que es estar juntos en esto.

Esto dijo el P. Mario esta tarde en la plaza San Martín:

Dios nos ama de verdad, nos regala la vida, nos llama a ser sus hijos en el Bautismo, nos acompaña siempre.

Él es Comunión Perfecta y Salida en Plenitud. Jesús se lo dijo a Nicodemo: “Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna” (Jn 3, 16). Queriendo abrazarnos envía a su Hijo para buscarnos sin condiciones. Su actitud no es la de quedarse esperando pasivamente, sino la de venir al encuentro con los brazos bien abiertos. Murió y resucitó para que nosotros tengamos vida, lo celebramos en la Pascua, y cada domingo hacemos memoria de ese acontecimiento.

Antes de ser plenamente glorificado en la Ascensión, Jesús aseguró a los discípulos: “Yo les enviaré lo que mi Padre les ha prometido. Permanezcan en la ciudad, hasta que sean revestidos con la fuerza que viene de lo alto” (Lc 24, 49), esto fue cumplido el día de Pentecostés, de nuevo podemos decir que el Padre no se quedó de brazos cruzados esperando, sino que sigue viniendo a nuestro encuentro.

Dios amor siempre toma la iniciativa. Algunos predicadores de la antigüedad decían que el Hijo y el Espíritu son como los brazos de Dios para abrazarnos con cariño y apretarnos contra su pecho.

La vida de cada uno de nosotros tiene su origen en el corazón de Dios, como expresa el Profeta Jeremías: “Antes que te formaras en el seno de tu madre, yo te conocía”. (Jer 1, 5)

“Cada uno de nosotros es el fruto de un pensamiento de Dios. Cada uno de nosotros es querido, es amado, cada uno es necesario”, lo decía el Papa Benedicto hace unos años, Por eso insistimos en la consigna “Toda Vida Vale”, porque todos estamos llamados a la existencia por amor, nadie sobra.

Cuidemos las dos vidas, madre e hijo; los más débiles y frágiles también tienen derechos aunque no puedan hablar todavía, sin embargo pueden comunicarse, los latidos de su corazón con su propio grupo sanguíneo, su correspondiente y singular ADN, sus movimientos en el vientre materno son su manera de decir presente.

Francisco nos ha dicho que “entre esos débiles, que la Iglesia quiere cuidar con predilección, están también los niños por nacer, que son los más indefensos e inocentes de todos, a quienes hoy se les quiere negar su dignidad humana en orden a hacer con ellos lo que se quiera, quitándoles la vida y promoviendo legislaciones para que nadie pueda impedirlo”(EG 213), “No es progresista pretender resolver los problemas eliminando una vida humana.” (EG 214)

Por eso te invitamos a seguir rezando para que tomemos conciencia de la gravedad de la situación. Para que nuestros legistadores tengan la valentía y actuen de acuerdo a la verdad y al bien común y no guiados por intereses mezquinos y sectoriales. Recemos y acompañemos a las mujeres que les toca pasar por la situación de un embarazo no deseado, que encuentren en nosotros un amor como el de Dios, que las abrace y acompañe en eso de elegir la vida de los dos.

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