1 de agosto:Día de la Pachamama

Este 1° de agosto los pueblos indígenas de América Latina celebran el día de Pachamama o día de la gran Madre Tierra. Se trata de una celebración que se realiza para agradecer, pedir y bendecir los frutos que nos ofrenda la Pachamama. “Pacha” significa universo, mundo, tiempo, lugar, mientras que “Mama” es madre.

La creencia andina menciona que en estos 20 días es el tiempo de adoración a la Madre Tierra, época de agradecimiento por las cosechas y el buen tiempo, por los animales y la abundancia del suelo. Por eso, el primer día de este mes se revive el ritual de gratitud a la tierra, un rito que sobrevivió a la colonización española y traspasó fronteras.

Los rituales de esta tradición fueron variando con el tiempo, tomando distintas formas y enriqueciéndose con los legados culturales, históricos y sociales de diferentes comunidades. Es así que, de acuerdo a las costumbres ancestrales de cada pueblo, cambia el modo de celebración.

La celebración no tiene una fecha aleatoria, sino que simboliza el momento en que se inicia la temporada de lluvias o el fin de la época seca y se realiza en agradecimiento a la fertilidad de la tierra, la cosecha y el buen tiempo. Además, los participantes de esta ceremonia realizan el pedido de volver a recibirlos -en abundancia- durante el próximo ciclo que inicia.

Ritual. Existen diferentes formas de conmemorar esta fecha, pero en todos los casos consiste en un agradecimiento a la Madre Tierra.

Según el libro Seres Mitológicos Argentinos, del escritor Adolfo Colombres, se trata de un agradecimiento frecuente antes de acometer cualquier empresa agropecuaria o cinegética. “La Pachamama es hoy la madre de los cerros y los hombres. La que madura los frutos y multiplica el ganado, pudiendo conjurar heladas y plagas y dar suerte en la caza”, destaca el autor tucumano.

El ritual se puede expresar de diferentes maneras de acuerdo a la región desde la que se agradece a la Madre Tierra. En Jujuy, por ejemplo, se suele cavar un pozo en la tierra y se le da de comer y beber como muestra de gratitud. En Salta, en cambio, la ceremonia busca recordar que todo lo creado proviene de la tierra, por ello es característico que los habitantes enciendan un sahumerio para ahuyentar los posibles males de sus hogares.

El humo de esos sahumerios representa un proceso de purificación que suele hacerse con hierbas como la muña muña, el incienso, la mirra y el sándalo. Consiste en sahumar el hogar, los negocios, el espacio de trabajo e incluso a las personas más cercanas en los afectos, con el objetivo de sacar las malas energías y comenzar una nueva etapa.

Los rituales, en sus diversas formas, tienen la intención de reforzar y restablecer el vínculo de reciprocidad entre el hombre y la Pachamama. Una muestra de gratitud a la tierra que sobrevivió a la colonización española, se extiende por el Noroeste argentino y trasciende hasta países de latinoamérica como Bolivia y Perú.

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