Así fue la reunión de ayer del presidente con su gabinete

El presidente juntó a ministros y a legisladores. Monzó regresó a Olivos, y un ex ministro se sentó en una punta de la mesa.

El encuentro duró más de una hora. Fue el primer contacto que tuvo el presidente Mauricio Macri con todos sus ministros tras haber hablado con Alberto Fernández. El jefe de Estado reunió a su gabinete por la tarde en la residencia de Olivos bajo dos premisas: revelar el contenido de la charla con el candidato del kirchnerismo y hablar de las medidas que se tomaron en el plano económico.

La reunión tuvo un condimento adicional: participó el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, a quien decidieron hacer pedazos en el cierre de listas y marginar de cualquier tipo de esquema de decisión desde hace un año y medio.

También participó la vicepresidenta, Gabriela Michetti; el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo; y los radicales Mario Negri (diputado) y Luis Naidenoff (senador).

En la charla, Macri le contó a su gabinete que tuvo “una conversación razonable” con Fernández y que, aunque no estuvieron de acuerdo en la mejor forma de salir de la crisis económica, tuvo “una buena actitud”. Incluso habló de que lo sintió “pacífico”.

También el Mandatario apuntó que no habrá, por ahora, un encuentro pautado, pero que confía que el diálogo entre ambos “calmará” a los mercados este jueves 15 de agosto.

En otro tramo del encuentro en Olivos se habló de las medidas que lanzó el Gobierno. Muchos de los ministros no estaban al tanto: fue un paquete cerrado que armó el gabinete económico sin consultar a sus colegas de otras áreas.

Allí, Nicolás Dujovne hizo hincapié en que no se va a desmadrar la meta sobre el déficit fiscal, que las medidas suponen una erogación cercana a los $40.000 millones y que una parte sería solventada con el aumento en la recaudación producto de la devaluación.

“Hay que tomar medidas importantes para estabilizar la economía. Sin paz cambiaria se complica todo”, planteaba un funcionario que se quedó en Casa Rosada observando el andamiaje de los mercados.

Por su lado, Mario Negri, locuaz, pidió que las medidas lleguen cuanto antes a la clase media. En silencio, y con cara adusta, Monzó lo escuchó. Frente a ellos el jefe de Gabinete, Marcos Peña, se sentó, como siempre, al lado del presidente. Macri parece decidido a dejar su cargo sin tocar a sus ministros y mucho menos a Peña, quien por estas horas es el receptor de epítetos de toda clase entre intendentes, candidatos a diputado y hasta sus propios colegas del gabinete. En rigor, los críticos más realistas terminan elevando sus improperios al Presidente. Pero necesitan que su figura no siga cayendo camino a octubre.

Sin embargo, la gran sorpresa de la reunión la dio el ex ministro de Producción, y director del BICE, Francisco “Pancho” Cabrera, quien permaneció callado toda la reunión, venía de sacarse fotos con Juanita Viale. “No sabemos por qué estaba”, respondió ante PERFIL uno de los ministros que estuvieron en el cónclave. Un mensaje a los mercados no fue el motivo: se sentó en la punta de la mesa, casi invisible para la foto oficial.

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