Sáenz Peña: Una docente hizo público el maltrato que recibió del director del zoológico.

Rosy Monzón es docente de la EEP N° 252 de la ciudad de Sáenz Peña denunció maltratos en el Complejo Ecológico Municipal. A través de una publicación en redes sociales, la docente instó además al director del complejo, Jorge García, a tratar de manera cordial a sus visitantes.

Esto fue lo que expresó:

Quiero hacer pública una situación vivida esta mañana, en una visita con mis alumnos (E.E.P. N° 252) al Complejo Ecológico Municipal.

Tras varios intentos fallidos por razones climáticas, hoy por fin, se nos dio el día en el que junto a los alumnos de la Institución antes nombrada, íbamos a concretar la salida. Salimos según lo planeado y al llegar al complejo, el colectivo se detiene afuera, para esperar la autorización para el ingreso. Fuimos autorizados a pasar y el colectivero estaciona dentro del predio, cerca de la entrada. Esperamos allí unos minutos, ya que fuimos en varios colectivos, hasta que seguimos la marcha. Nos dejan bajar en la zona donde se encuentra el kiosco. Así que luego de dar las recomendaciones pertinentes a mis alumnos y en momentos en que nos disponíamos a cruzar la calle para comenzar la recorrida, debo hacer detener a mis alumnos porque un auto se detiene imprevistamente casi delante de la delegación. Ni tiempo a reaccionar tuve, ya que se bajó un señor, al que reconocí como el señor Jorge García, que comenzó a los gritos, dirigiéndose a mí. Totalmente eufórico, sin siquiera saludar y mucho menos preguntar siquiera quién era la persona a la que estaba gritando. Yo, soy una simple maestra de grado, no pretendo honores, pero si hay algo que verdaderamente me molesta, es la falta de respeto. Y no estoy dispuesta a tolerarla de ninguna manera. Y mucho menos, delante de mis alumnos concretamente …y de los demás alumnos que estaban llegando al lugar. El señor, pretendía con un autoritario : «YA, vuelven todos a la entrada», que llevemos a los niños caminando y abonemos la entrada. Cabe señalar que al decirle que teníamos todas las entradas autorizadas por el municipio, el señor alega que eso estaba mal tramitado, ya que «es cooperadora la que aquí cobra la entrada». (eso es algo que nosotros desconocíamos). Por otro lado, el señor repetía que «es como que ustedes van a casa ajena y no piden permiso para entrar». ¿Perdón? Yo creí que el complejo era del municipio y por ende, algo que nos pertenece a los ciudadanos. No sabía que el señor había comprado el lugar. Y claro que entiendo que el zoo funciona como toda repartición, con un director a la cabeza(supongo sigue siendo el director) y que se debe pedir permiso…Pero lo teníamos, ya que la srta. de la entrada nos lo dió. Y tampoco entendía el señor, en mi intento de explicación, que quien conducía el colectivo, no era yo. Simplemente seguimos camino y bajamos donde el chofer nos dejó.


Gracias a la intervención de los padres que actuaron al escuchar los gritos y tras manifestar uno de ellos que «nos vamos, pero a llamar a los medios»…es que el señor bajó el volumen de la voz…o quizás bajó el tono, ya que no estaba gritando esta vez a una mujer, sino a un hombre. Si, sufrí violencia verbal y lo que más duele, es recordar las caras de susto de mis alumnos, razón por la que me mantuve lo más calma posible (aunque debo admitir que hice un gran esfuerzo). Hago pública esta situación, como dije al principio, porque no quisiera que se repita con ningún maestro, ni con ninguna persona, que va con la mayor predisposición a un lugar en el que todos sabemos, los niños disfrutan…y creo que esta vez, la situación no será fácil de olvidar, ya que algunos niños en su casa, de regreso, contaron lo vivido, preocupados y en defensa de su seño. Insto además, al señor Jorge García, a tratar de manera cordial a sus visitantes, ya que evidentemente ocupa el lugar de anfitrión y por ende, que cualquier situación anómala (comprendo su reclamo), lo haga de manera privada y en buenos términos.

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