A NUEVE AÑOS DE LA LEY DE IDENTIDAD DE GÉNERO

«La discriminación y negación de la identidad persisten en la sociedad». La directora de Diversidad y Disidencia Sexual aseguró que la lucha cultural está «plenamente vigente» para que la comunidad, las instituciones, los entes gubernamentales y las entidades públicas «respeten las identidades construidas más allá de la genitalidad asignada al nacer». «Nueve mil compañeros y compañeras travestis/trans ha accedido al cambio registral en el DNI, pero sabemos que hay muchos más que no han podido hacerlo», sentenció. 

La directora de Diversidad y Disidencia Sexual e Identidad de Género de la provincia, Úrsula Sabarece analizó la coyuntura y balance al cumplirse nueve años de la sanción de la Ley de Identidad de Género. Así, consideró que «lamentablemente continúan sucediendo» situaciones en las que las personas no son tratadas en función de su identidad de género: «Sigue extiendo la discriminación, la violencia institucional y la negación por parte de la sociedad que no reconoce nuestra identidad a pesar que pasaron nueve años desde la sanción de la ley», sostuvo en declaraciones a Radio Provincia.

La funcionaria provincial aseguró que «el domingo se cumplieron nueve años de la sanción de una ley muy esperada por la población travesti y trans, donde el Estado argentino reconoce nuestras construcciones y nos encuadra en materia de acceso a los derechos que aún hoy siguen faltando». Sabarece recordó que la norma vigente fue largamente «trabajada, militada y luchada» por el colectivo travesti/trans pero al día de hoy «la lucha cultural está plenamente vigente para que la comunidad, las instituciones, los entes gubernamentales y las entidades públicas respeten las identidades construidas más allá de la genitalidad asignada al nacer». «Cada persona construye desde lo más íntimo lo que quiere y se proyecta en la vida», reflexionó.

 

Comunicación deficiente

La directora de Diversidad entendió que la persistencia en algunas prácticas discriminatorias están estrechamente vinculadas a la falta de información precisa y completa sobre muchas cuestiones referidas al respeto por la diversidad. «Hace unos años atrás, no se sabía bien cómo manejar estos temas ,como sociedad y como cultura; sin embargo pudimos ir avanzando pero nos falta la promoción y el compromiso de los medios de comunicación para poner en valor esta información», planteó.

Sabarece comentó que «la publicidad y la comunicación forman ciudadanía; de hecho los medios de comunicación son reeducadores, con lo cual, si siguen malinformando a la sociedad continuarán produciéndose tratos indignos hacia cualquier persona no esté dentro de la heteronorma CIS patriarcal».

 

Penar la discriminación

En cuanto al trabajo activo para el cumplimiento de la normativa vigente, la Secretaría de Derechos Humanos y Género, y específicamente desde la Dirección de Diversidad, se reciben demandas permanentes de toda el Área Metropolitana del Gran Resistencia. «Nosotros solicitamos que nos hagan llegar las denuncias, para poder sancionar a las personas que incurren en faltas a la ley, en especial cuando se trata de personas que trabajan en el ámbito de la administración pública», explicó.

En ese marco, planteó que «es necesario hoy, más que nada, avanzar con las penas contra las personas que nieguen el derecho a la identidad a la población tranvesti/trans y a todas aquellas que pertenecen a otros grupos que son discriminados desde oficinas públicas». «Negar el derecho a la identidad, impidiendo por caso que su DNI refleje su identidad de género, es además dificultar el acceso a otras actividades y oportunidades laborales, por ejemplo», sumó. Sabarece alertó que «todavía no tenemos un registro de cuántas compañeras y compañeros travesti/trans han ingresado al cambio registral: según estadísticas nacionales 9000 han accedido al cambio pero sabemos que queda un gran grupo que no lo hizo». «No podemos decir que somos 9000 porque existe este avasallamiento en la accesibilidad en la identidad de género: cuando una persona travesti/trans va al registro civil, lo primero que recibe es mala información que impide que pueda tener un DNI que refleje su autopercepción», indicó.

En consecuencia,  la directora de Diversidad y Disidencia Sexual anticipó que se encaran acciones para terminar contra todas estas formas de discriminación. «Lo que crea cada personas debe quedar en cada uno cuando vamos a trabajar en una entidad pública, no podemos permitir que se siga obstaculizando el acceso a la identidad», remarcó.

 

Acceso a la salud

La Ley establece además que las obras sociales garanticen que las personas puedan acceder a intervenciones quirúrgicas, totales o parciales, tratamientos hormonales o de cualquier tipo para adecuar su cuerpo a su identidad.

Sabarece apuntó que «hace dos años, existe en el Hospital Perrando un consultorio integral para la población LGTBIQ, cuyo funcionamiento debió adaptarse a la emergencia sanitaria; pero el acceso a la salud es un cuestión a trabajar desde el Estado». «Lo estamos trabajando actualmente con Carolina Centeno, subsecretaria de Salud Comunitaria, Entornos Saludables y No Violentos; y el consultorio; para poder llevar adelante una atención integral para luego atender a las demandas del colectivo», añadió.

La cobertura para tratamientos está garantizada por parte del hospital, pero en la parte privada siguen primando las dificultades habida cuenta del poco acceso que tienen las personas del colectivo a las prepagas. «Por cuestiones de presupuesto, las cirugías y, básicamente, los implantes mamarios no alcanzan a cubrir la alta demanda; y lo mismo ocurre con el Insssep, que tiene un déficit en la cobertura de los tratamientos hormonales», repasó.

La directora de Diversidad consideró que «en Buenos Aires y otras provincias estas falencias fueron subsanadas, a través del trabajo con las organizaciones que lograron avances en las sociedades para hacerlas más justas e igualitarias: ese es el objetivo».

 

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